Hoy, sábado 13 de setiembre, me siento un tanto sola, pero es ese tipo de soledad que te viene bien de vez en cuando, que necesitas porque sientes que entre tanta gente te vas a perder...Por qué me siento asi?...no lo sé. Quizás todos los 13 de setiembre de los últimos 10 años de mi vida me ha pasado lo mismo sin que yo lo note.
Pero hoy, sábado 13 de setiembre del 2008, me he dado cuenta de la importancia de muchas cosas a las que antes, quizás por ese instinto de supervivencia que tenemos todos los seres humanos, no había querido prestarle atención.
Me di cuenta que pese a que tenemos un carácter muy similiar, por lo que es muy común que choquemos, extraño mucho a mi madre.
A mi mamita, a mi viejita, a esa mujer extraordinaria que es la sra. Salas.
Mi mami es bien especial, tiene un carácter muy fuerte, pero es ese carácter fuerte que tanto admiro el que la ha ayudado a enfrentar las difíciles situaciones que le ha tocado vivir.
Hija menor de la familia Salas y única mujer. Creció en el seno de un hogar "chapado a la antigua". No podía jugar con los varoncitos, tenía que estar en todo momento con mi abuela o con las primitas. No se podía quedar hasta tarde en alguna fiesta, si es que por alguna extraña razón la dejaban ir, claro. Era mi abuelo quien la recogía a las 12am, cuando la quinceañera recién bajaba. Estudió contabilidad, porque la obligaron. Tuvo un novio durante largos 7 años, porque esa era la única manera de poder salir, aunque sea con él.
Se casó con mi papá, un grave error a mi parecer y no porque mi papá sea una mala persona, sino porque: No eran compatibles. Sin embargo, es gracias a ese "error" que mi hermano y yo estamos en este mundo.
Mamita siempre ha sido la rebelde de la familia, la que dice las verdades completas sin temor a lo que la gente pueda pensar, la chambeadora, la buena amiga, la excelente mujer y la mejor madre de todas. (Ma, no te botes cuando leas esto)
Aún recuerdo cuando la acompañaba a trabajar. Me gustaba sentarme adelante con ella pero no me dejaba hacerlo muy seguido; porque era peligroso.
Me encantaba ir con ella a dejar la mercadería (teníamos una fábrica de hombreras) porque siempre los clientes me regalaban caramelos o en el camino mi mamita me compraba un helado o algún dulce.
Me gustaba salir a la calle y que me tome de la mano para cruzar alguna pista, me sentía muy orgullosa de tener una mamita tan bonita. ( Hasta ahora sigue dándome la mano y yo sigo sintiendo el mismo orgullo)
Era genial verla arreglarse frente al espejo cuando tenía alguna reunión, cita, etc. Es por ella que aprendí a vestirme y a combinar la ropa.
Tengo en mi mente los peinados que me hacía cuando nos íbamos de fiesta. Unas colas al estilo xuxa, muy de moda en esos tiempos, que me dejaban china.
Recuerdo claramente cuando los sábados salíamos a Wong, comprábamos varios paquetes de galletas "ZAS" (ya no existen) y regresábamos a la casa a ver la tele, comiendo las galletitas.
Recuerdo además como cada vez que mi ma´, iba a recoger mi libreta de notas al colegio, yo me escondía y rezaba para que no me grite; porque mis notas eran terribles.
Como olvidar aquella navidad que en vez de comer pavo al horno, fue pavo frito. A mi mamá se le había olvidado sacar la bolsa con menudencia del interior del animal, por lo que a las 3 horas de estar en el horno el pavo seguía crudo por dentro.
Lo que no recuerdo es como me explicó, a los 7 años de edad, que se iba a divorciar de mi papá, pero lo debe haber hecho muy bien porque nunca le volví a preguntar nada sobre ello. Creo que aún con mi corta edad, me daba cuenta que lo mejor era que mis papás ya no vivan juntos.
No me puedo quejar. Mi mami ha hecho un excelente trabajo con mi hermano y conmigo. Se que está muy orgullosa de nosotros y viviré eternamente agradecida con ella por todo lo que me ha enseñado.
Pero mamá, lo que más te agradezco, sin duda, es que me hayas dado las armas necesarias para yo sola poder enfrentarme al mundo, a ese mundo que no me querías presentar, que te negabas a que conozca por miedo a lo que me pudiera pasar. Mamita, quiero decirte que me soltaste en el mejor momento, creo que si lo hubieras hecho después las cosas no hubieran salido tan bien.
GRACIAS MADRE POR SER ESA GRAN PERSONA Y ESA GRAN MUJER, PORQUE AUN CON TU HISTERIA, CON TUS GRITOS, CON TU PECULIAR MANERA DE COCINAR, CON TUS SANDALIAS CON MEDIAS, CON TUS PIERNOTAS DE FUTBOLISTA, Y CON ESAS ARRUGAS QUE CASI NO SE NOTAN, OBVIO! ERES LA MEJOR MADRE QUE ALGUIEN PUEDE TENER.